🔍 Curiosidades más buscadas · 2026-10-09

¿Se puede mezclar lejía y amoniaco? 6 dudas de limpieza resueltas

Mezclar lejía y amoniaco en el mismo cubo de fregar es muy peligroso. Repasamos esta y otras cinco dudas habituales de limpieza con datos, incluido el conocido truco de hervir el estropajo.

Lejía y amoniaco: una mezcla peligrosa

Cuando se juntan, el hipoclorito de la lejía reacciona con el amoniaco y forma cloraminas. Son gases que atacan los ojos, la garganta y los bronquios.

Los síntomas son tos y sensación de ahogo. En un baño pequeño y cerrado pueden llegar a provocar un edema pulmonar. Si ya has hecho la mezcla, abre la ventana y sal de la habitación. Si te cuesta respirar, llama al 112.

Las cloraminas también explican el olor fuerte de algunas piscinas. Ese olor no es cloro, sino cloro que ha reaccionado con el sudor y la orina de los bañistas. Una piscina que huele mucho no tiene más cloro: tiene más cloraminas.

Lejía y vinagre: libera cloro gaseoso

Esta mezcla parece inofensiva, pero no lo es. El vinagre baja el pH y, al hacerlo, el hipoclorito libera cloro gaseoso. Es el mismo gas que el ejército alemán lanzó en Ypres en abril de 1915.

Ocurre lo mismo con el salfumán y con muchos productos antical para el baño, porque también son ácidos. Por eso la lejía debe usarse sola y con agua fría.

¿El vinagre desinfecta?

La respuesta corta es que poco y despacio. El vinagre de supermercado contiene entre un 5 y un 6 % de ácido acético.

Con mucho tiempo de contacto frena algunas bacterias, pero no todas. La agencia ambiental de Estados Unidos, la EPA, no lo registra como desinfectante.

Donde sí resulta útil es contra la cal. Si lo dejas actuar un rato sobre el grifo o la mampara, disuelve el carbonato blanco.

¿La lejía caduca?

Sí, aunque no de la misma forma que un alimento. El hipoclorito se descompone poco a poco en sal común y otros compuestos que ya no desinfectan. El calor y la luz aceleran ese proceso.

Por eso, en España, la etiqueta indica la fecha de fabricación. Una botella olvidada durante años bajo el fregadero desinfecta menos de lo que promete. Diluirla en agua muy caliente también acelera esa pérdida.

¿Cada cuánto hay que lavar las sábanas?

No existe una norma oficial. Sin embargo, microbiólogos como Philip Tierno, de la Universidad de Nueva York, recomiendan lavarlas una vez por semana.

Cada noche dejamos en ellas sudor, grasa y escamas de piel, que sirven de alimento a los ácaros del polvo. Si tienes alergia, duermes con tu mascota o sudas mucho, conviene lavarlas con más frecuencia. La funda de la almohada merece especial atención, porque es donde apoyas la cara.

¿Hervir el estropajo lo deja limpio?

En 2017, un equipo de la Universidad de Furtwangen, en Alemania, analizó catorce esponjas de cocina usadas. Encontró hasta 54.000 millones de bacterias por centímetro cúbico, una densidad comparable a la de las heces. Los poros, la humedad templada y los restos de comida favorecen su crecimiento.

En internet circula que basta con hervir la esponja o meterla un minuto en el microondas. Pero en ese estudio, las esponjas que sus dueños decían limpiar así no tenían menos bacterias. Tenían una mayor proporción de algunas potencialmente patógenas, como Moraxella osloensis, asociada al olor rancio de la ropa húmeda.

En laboratorio, el calor mata casi todas las bacterias al momento. Según los autores, lo más probable es que sobrevivan las más resistentes y vuelvan a colonizar la esponja. La muestra era pequeña, pero ellos aconsejan cambiarla cada semana en lugar de hervirla.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si he mezclado lejía con amoniaco?

Abre la ventana y sal de la habitación. Si te cuesta respirar, llama al 112.

¿Por qué no se debe mezclar lejía con vinagre o salfumán?

Porque son ácidos y, al bajar el pH, el hipoclorito de la lejía libera cloro gaseoso.

¿Sirve el vinagre para desinfectar?

Poco y despacio: solo frena algunas bacterias con mucho tiempo de contacto, y la EPA no lo registra como desinfectante. Sí es eficaz contra la cal.

¿Cada cuánto hay que cambiar el estropajo?

Los autores del estudio de la Universidad de Furtwangen aconsejan cambiarlo cada semana en lugar de hervirlo.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.