¿Qué mitos sobre animales son falsos? Cinco bulos y un dato real
Hay seis creencias muy extendidas sobre animales: cinco son falsas y una es cierta, aunque se queda corta. Repasamos qué dicen los estudios sobre el pez de colores, el camello, el avestruz, el murciélago, el flamenco y el pulpo.
El pez de colores no tiene memoria de tres segundos
La prueba más citada viene de la Universidad de Plymouth, en 2003. Allí entrenaron a peces de colores para empujar una palanca que soltaba comida. Después, la palanca solo funcionaba una hora al día. Los peces aprendieron el horario y acudían puntuales.
En Australia, el biólogo Culum Brown comprobó que unos peces arcoíris recordaban la ruta para escapar de una red casi un año después. Los experimentos hablan de meses, no de segundos. La cifra de tres segundos no procede de ningún estudio conocido.
La joroba del camello guarda grasa, no agua
La joroba no es un depósito de agua: almacena grasa. Concentrarla en un solo bulto tiene una ventaja. El resto del cuerpo queda sin capa aislante y libera mejor el calor. Tras días sin comer, la joroba se vacía y cae hacia un lado.
El agua no la guarda en ningún depósito. Su adaptación está en cómo bebe: un camello sediento puede tragar más de cien litros en pocos minutos. En casi cualquier otro mamífero, diluir la sangre así de golpe podría hinchar los glóbulos rojos hasta romperlos. Los del camello son ovalados y aguantan hincharse mucho sin reventar.
El avestruz no entierra la cabeza
Este mito tiene origen conocido. Plinio el Viejo escribió en el siglo I que el avestruz se cree escondido cuando mete la cabeza y el cuello en un matorral. Con los siglos, en la versión popular, el matorral se convirtió en arena.
Ningún avestruz entierra la cabeza, porque se asfixiaría. La confusión más probable viene del nido. Pone los huevos en un hoyo en el suelo y, varias veces al día, mete el pico para darles la vuelta. Desde lejos parece un ave sin cabeza. Si se siente amenazado, a veces se tumba con el cuello estirado contra el suelo. Si eso falla, corre a más de sesenta kilómetros por hora.
Los murciélagos no son ciegos
No existe ninguna especie de murciélago ciega. Los grandes murciélagos de la fruta, como los zorros voladores, tienen ojos enormes. Casi ninguno usa ecolocalización: se orientan con la vista y el olfato.
Los pequeños, que cazan insectos, emiten gritos ultrasónicos e interpretan el eco, sin dejar de ver. Algunos estudios indican que ciertas especies captan incluso luz ultravioleta, invisible para nosotros.
El flamenco no nace rosa
El flamenco nace grisáceo. El color rosa procede de su dieta: algas y pequeños crustáceos, como la artemia, cargados de carotenoides. Son los mismos pigmentos que tiñen la zanahoria y el salmón. Su cuerpo los fija en las plumas. Sin esa dieta, palidece. Por eso los zoológicos añaden carotenoides a su pienso.
Durante la cría ocurre algo más. El padre y la madre producen en el buche una especie de leche rojiza, cargada de esos pigmentos, con la que alimentan al polluelo. Mientras crían, pierden color. Un flamenco pálido en temporada de cría no suele estar enfermo.
El pulpo sí tiene tres corazones y sangre azul
Esta es la creencia cierta. Dos corazones bombean la sangre por las branquias. El tercero, el principal, la reparte por el resto del cuerpo. El color azul se debe a la hemocianina, una proteína que transporta el oxígeno con cobre. Nuestra hemoglobina usa hierro, y por eso nuestra sangre es roja.
La explicación habitual es que la hemocianina transporta peor el oxígeno y los corazones extra lo compensan. Pero hay un detalle poco conocido: cuando el pulpo nada a chorro, el corazón principal se detiene. Es una de las razones por las que nadar le agota y prefiere desplazarse por el fondo con los brazos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la memoria de un pez de colores?
Mucho más de tres segundos. Los experimentos muestran que los peces recuerdan horarios y rutas durante meses.
¿Qué hay dentro de la joroba del camello?
Grasa, no agua. El camello resiste la sed gracias a que puede beber más de cien litros en pocos minutos sin que se rompan sus glóbulos rojos.
¿Por qué los flamencos son rosas?
Por los carotenoides de las algas y crustáceos que comen. Sin esa dieta, sus plumas pierden el color.
¿Por qué el pulpo tiene la sangre azul?
Porque transporta el oxígeno con hemocianina, una proteína basada en cobre, en lugar de hemoglobina, que usa hierro.
Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.