¿Qué le pasa a tu cuerpo si comes patatas fritas de bolsa?
Abres una bolsa de patatas fritas para picar un poco y acabas rascando las migas del fondo. Te explicamos por qué cuesta tanto parar, qué es la acrilamida y qué conviene mirar antes de abrir otra.
Qué aporta una ración de patatas fritas de bolsa
Muchas etiquetas calculan los valores por raciones de 30 gramos. Eso equivale a un puñado.
Una ración de 30 gramos aporta unas 160 kilocalorías, 10 gramos de grasa y 0,4 gramos de sal. También tiene un punto a favor: unos 350 miligramos de potasio y un poco de fibra.
El problema es la bolsa entera
Una bolsa de 150 gramos contiene cinco raciones. Si te la acabas, sumas unas 800 kilocalorías y casi 2 gramos de sal. Esa cantidad de sal supone el 40 % del máximo diario que marca la OMS.
Se suele decir que las patatas fritas son una bomba de sal. Sin embargo, gramo a gramo, llevan una cantidad de sal parecida a la del pan. El problema no está en lo que lleva cada patata, sino en cuántas caben antes de sentirte saciado.
Por qué cuesta tanto dejar de comerlas
En 2019, un ensayo de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos lo midió. Con una dieta ultraprocesada, los participantes comían unas 500 kilocalorías más al día. Además, comían más deprisa.
Una hipótesis lo explica así: lo que se deshace en la boca se come rápido y la saciedad llega tarde. Es lo que ocurre cuando comes delante de una serie. Miras abajo y la bolsa ya está vacía.
En un estudio de Harvard con más de 120.000 personas, las patatas de bolsa fueron el alimento más ligado a ganar peso con los años.
Qué es la acrilamida y por qué importa
La acrilamida es el aspecto menos conocido. Se forma al freír por encima de 120 grados, cuando la asparagina reacciona con los azúcares de la patata.
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer la considera un probable cancerígeno, sobre todo por estudios en animales. La EFSA concluyó en 2015 que puede aumentar el riesgo a cualquier edad. Los niños, por su peso, son los más expuestos.
Desde 2018, Europa obliga a los fabricantes a reducir la acrilamida.
Consejos prácticos antes de abrir otra bolsa
Sírvete un puñado en un cuenco y cierra la bolsa. Ver el fondo del cuenco te avisa antes que tu estómago.
Si ves alguna patata marrón, apártala. Las patatas oscuras suelen tener más acrilamida.
En el supermercado, compara la sal por cada 100 gramos. Elige patatas fritas en aceite de oliva o de girasol antes que en aceite de palma.
Si tienes enfermedad renal y limitas el potasio, ese punto a favor se convierte en un inconveniente. En ese caso, consulta tu ración con el nefrólogo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas calorías tiene una bolsa de patatas fritas?
Una ración de 30 gramos aporta unas 160 kilocalorías. Una bolsa de 150 gramos, que equivale a cinco raciones, suma unas 800 kilocalorías.
¿Las patatas fritas de bolsa tienen mucha sal?
Gramo a gramo, llevan una sal parecida a la del pan. El problema es la cantidad: una bolsa de 150 gramos aporta casi 2 gramos de sal, el 40 % del máximo diario de la OMS.
¿La acrilamida de las patatas fritas es peligrosa?
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer la considera un probable cancerígeno, sobre todo por estudios en animales. La EFSA concluyó en 2015 que puede aumentar el riesgo a cualquier edad.
¿Qué aceite es mejor en las patatas fritas de bolsa?
Es preferible elegir patatas fritas en aceite de oliva o de girasol antes que en aceite de palma.
Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.
