Prediabetes: qué cifras de glucosa la indican y cómo frenarla
Un asterisco junto a una glucosa de 112 en la analítica suele indicar prediabetes, aunque no se note nada. Te explicamos qué cifras mirar, por qué pasa desapercibida y qué tres cambios, probados en ensayos clínicos, ayudan a frenarla.
Qué cifras indican prediabetes
Hay dos valores que conviene mirar en la analítica. El primero es la glucosa en ayunas: se considera prediabetes cuando está entre 100 y 125. Algunos laboratorios siguen el criterio de la OMS y solo la marcan a partir de 110.
El segundo es la hemoglobina glicada, que refleja la media de glucosa de los últimos tres meses. La zona de prediabetes va del 5,7 al 6,4 por ciento.
No es una situación rara. En España, el estudio di@bet.es analizó a más de cinco mil adultos y casi el quince por ciento estaba en esa zona intermedia.
Por qué la prediabetes no se nota
Una forma de entenderlo es imaginar una puerta que cada vez se atasca más y un portero que empuja cada vez con más fuerza. La puerta es la célula, el portero es el páncreas y el empujón es la insulina.
Durante años, el páncreas fabrica más insulina y la glucosa apenas cambia. No duele ni da sed. Cuando el número por fin sube, el páncreas lleva tiempo agotándose.
Sin cambios, entre un cinco y un diez por ciento de las personas con prediabetes desarrolla diabetes cada año.
Lo que demostró el Programa de Prevención de la Diabetes
En 2002 se publicó este ensayo, con más de tres mil personas con prediabetes y sobrepeso. Frente a placebo, la metformina, un fármaco antidiabético, redujo los nuevos casos de diabetes un 31 por ciento.
Cambiar hábitos los redujo un 58 por ciento. En mayores de sesenta años, la reducción llegó al 71 por ciento. Esos hábitos se resumen en tres cambios.
Los tres cambios que frenan la prediabetes
Primero, el peso: el objetivo es bajar un siete por ciento. Para una persona de 90 kilos, son unos seis kilos. En el ensayo, cada kilo perdido se asoció a un dieciséis por ciento menos de riesgo.
Segundo, la alimentación. En el estudio español PREDIMED, personas con alto riesgo cardiovascular siguieron una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, unas cuatro cucharadas al día. Frente a una dieta baja en grasa, desarrollaron alrededor de un cuarenta por ciento menos de diabetes, sin contar calorías.
La fruta entera no está prohibida: su fibra frena el paso del azúcar a la sangre. El zumo, sin esa fibra, sí se asocia a más diabetes.
Tercero, el músculo, el mayor almacén de glucosa del cuerpo. Al contraerse, capta glucosa casi sin necesitar insulina y alivia el trabajo del páncreas. Por eso caminar diez o quince minutos después de comer reduce el pico de azúcar. El ensayo pedía 150 minutos de actividad a la semana; un paseo de diez minutos tras cada comida ya los supera.
Quitar el azúcar del café no basta
La resistencia a la insulina se relaciona más con la grasa acumulada en el abdomen y dentro del hígado que con un gesto aislado como eliminar el azúcar del café.
Cuándo hacerse la prueba y señales de alerta
La prueba se recomienda a partir de los 45 años, o antes si hay sobrepeso, padres o hermanos con diabetes o antecedentes de diabetes durante el embarazo.
Una pista en la piel son las manchas oscuras y aterciopeladas en el cuello o las axilas. Se llaman acantosis nigricans y suelen acompañar a la resistencia a la insulina.
Si aparecen sed intensa, ganas de orinar con frecuencia o pérdida de peso sin motivo, conviene acudir pronto al médico: pueden indicar que ya hay diabetes. Una glucosa de 112 no es diabetes, pero sí un aviso de que todavía se puede actuar.
Preguntas frecuentes
¿Una glucosa de 112 en ayunas es diabetes?
No. Una glucosa en ayunas entre 100 y 125 corresponde a prediabetes, una zona intermedia que todavía se puede frenar.
¿La prediabetes da síntomas?
Normalmente no. El páncreas compensa fabricando más insulina durante años, así que no duele ni da sed.
¿Puedo comer fruta si tengo prediabetes?
Sí, la fruta entera no está prohibida porque su fibra frena el paso del azúcar a la sangre. El zumo, en cambio, se asocia a más diabetes.
¿Cuánto ejercicio hace falta para reducir el riesgo?
El ensayo de referencia pedía 150 minutos de actividad a la semana. Un paseo de diez minutos después de cada comida ya supera esa cifra.
Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.