🩺 Salud y bienestar · 2026-10-04

¿Por qué sangran las encías al cepillarte? Causas y qué hacer

Ver un hilo rosa en el lavabo después de cepillarte es habitual, y normalmente no se debe a cepillarte con fuerza, sino a la gingivitis. Aquí tienes qué significa ese sangrado, cinco hábitos que protegen tu boca y por qué interesa también a tu médico.

Qué significa que te sangren las encías

En la mayoría de los casos, el sangrado de encías se debe a la gingivitis. La causa es la placa: una película de bacterias que se pega al borde del diente.

Si no la retiras, la encía reacciona como la piel junto a una astilla. Se hincha, enrojece y sangra al rozarla.

Un experimento de 1965 lo demostró. Unos voluntarios dejaron de limpiarse la boca y, en unas tres semanas, todos tenían gingivitis. Al retomar la limpieza, desapareció en una semana.

Cepillado y pasta: cómo hacerlo bien

Cepíllate dos veces al día, durante dos minutos. Inclina el cepillo unos 45 grados hacia la encía. En el surco entre el diente y la encía se esconde la placa que la inflama. No aprietes: la fuerza desgasta la encía.

Usa pasta con flúor. En adultos, la concentración recomendada es de unas 1.450 partes por millón, y viene indicada en la caja. El flúor ayuda a remineralizar el esmalte. Al terminar, escupe sin enjuagarte con agua para que siga actuando.

Cepillo, dentista y limpieza entre los dientes

Cambia el cepillo, o el cabezal del eléctrico, cada tres meses. Mira las cerdas desde arriba: si asoman por los lados, ya no entran en el surco.

Ve al dentista al menos una vez al año, aunque nada te duela. El sarro, que es placa endurecida, no sale con el cepillo. Pide que te midan las encías con una sonda. En una encía sana, el surco no pasa de unos tres milímetros.

El hábito que más gente se salta es limpiar entre los dientes cada día. El cepillo no llega a esas caras, que suponen cerca de un tercio de la superficie del diente. Usa hilo dental si los espacios son estrechos y cepillo interdental si son amplios, del calibre que te indique el dentista.

De la gingivitis a la periodontitis

Si la gingivitis no se trata, puede convertirse en periodontitis. En esta fase, la inflamación destruye el hueso que sujeta el diente.

En casos graves, la superficie de encía inflamada puede sumar, según algunas estimaciones, el tamaño de la palma de la mano. Es una herida que no ves y por la que pasan bacterias a la sangre.

Por qué tus encías interesan a tu médico

Con la diabetes, la relación funciona en los dos sentidos. La glucosa alta empeora las encías. Y tratar las encías puede bajar unas cuatro décimas la hemoglobina glicada, el indicador del azúcar en sangre.

Con el corazón existe una asociación, pero no se ha demostrado que haya una relación de causa.

Dos mitos y cuándo ir a consulta

Primer mito: si una zona sangra, hay que evitarla. No es así. Límpiala con suavidad.

Segundo mito: no sangrar siempre es buena señal. El tabaco estrecha los vasos de la encía y puede ocultar la enfermedad.

Acude a consulta si el sangrado continúa tras dos semanas limpiando bien, si un diente se mueve o si la encía se retira. Si tu mano sangrara cada vez que la lavas, no lo ignorarías. Con las encías ocurre lo mismo.

Preguntas frecuentes

¿Sangrar al cepillarse es por cepillarse demasiado fuerte?

Normalmente no. Lo habitual es que se deba a la gingivitis, causada por la placa acumulada en el borde del diente.

¿Debo dejar de cepillar una zona que sangra?

No. Debes seguir limpiándola, pero con suavidad.

¿Qué relación tienen las encías con la diabetes?

La glucosa alta empeora las encías y, a la vez, tratar las encías puede bajar unas cuatro décimas la hemoglobina glicada.

¿Cuándo debo ir al dentista por el sangrado de encías?

Si sigue sangrando tras dos semanas limpiando bien, si un diente se mueve o si la encía se retira. Además, conviene ir al menos una vez al año aunque nada duela.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.