🔍 Curiosidades más buscadas · 2026-10-09

¿Por dónde sale la grasa que quemas? 6 mitos del deporte

Muchas ideas sobre el deporte se repiten sin que la ciencia las respalde. Repasamos seis creencias habituales y explicamos qué ocurre de verdad en el cuerpo, incluido por dónde sale la grasa que pierdes.

Las agujetas no son cristales de ácido láctico

Por internet circula que las agujetas se deben a cristales de ácido láctico. Los tiempos no cuadran. El lactato vuelve a niveles de reposo en una o dos horas. Las agujetas, en cambio, alcanzan su punto máximo entre 24 y 72 horas después del ejercicio.

La explicación más aceptada son las microlesiones en las fibras musculares. Se producen cuando el músculo frena mientras se estira bajo carga, como al bajar cuestas o escaleras. Ocurre como con un coche en un puerto de montaña: quien sufre no es el motor, son los frenos. Lo que duele es la inflamación que repara esas fibras.

Además, el lactato no es un desecho. En los años ochenta, el fisiólogo George Brooks demostró que es un combustible. El corazón, por ejemplo, lo utiliza.

El flato no se debe a la falta de oxígeno

En una encuesta, más de la mitad de los corredores había sufrido flato en el último año. Durante décadas se culpó al diafragma por falta de oxígeno. Pero hay un dato que no encaja: también lo sufren los jinetes, que apenas fuerzan la respiración.

La hipótesis más probable es la irritación del peritoneo, la membrana que recubre el abdomen. Esta membrana roza con cada sacudida. Con el estómago lleno, el roce aumenta. Por eso conviene evitar comidas copiosas, zumos y bebidas muy azucaradas en las dos horas previas.

A veces el dolor aparece en la punta del hombro. Se debe a que la parte alta del peritoneo comparte raíz nerviosa con esa zona.

Estirar antes de correr no previene lesiones

En el año 2000, un estudio con unos mil quinientos reclutas del ejército australiano comparó a quienes estiraban antes del ejercicio con quienes no lo hacían. Las lesiones fueron prácticamente las mismas en ambos grupos.

Además, mantener un estiramiento más de un minuto reduce algo la fuerza durante un rato. Lo que tiene mejores pruebas es calentar en movimiento: entre cinco y diez minutos de trote suave y, después, zancadas y rodillas arriba, cada vez más rápido.

Los abdominales no eliminan la grasa de la tripa

En 2011, un estudio puso a un grupo de personas a hacer abdominales cinco días por semana durante seis semanas. Ganaron resistencia, pero la grasa abdominal no bajó de forma significativa.

El motivo es que el cuerpo gasta sus reservas de grasa en conjunto. No las consume de la zona que se ejercita.

Correr no destroza las rodillas

Un metaanálisis de 2017 con más de cien mil personas encontró artrosis de cadera o rodilla en el 3,5 % de los corredores aficionados. En los sedentarios, la cifra fue del 10,2 %. Solo los corredores de competición, con kilometrajes muy altos, superaban a ambos grupos, con un 13,3 %.

Se trata de una asociación, no de una causa probada. Pero tiene sentido: el cartílago no tiene vasos sanguíneos y se nutre al comprimirse y soltarse, como una esponja.

Sudar no quema grasa: así se elimina realmente

Sudar más no significa quemar más grasa. Si corres con chubasquero en agosto, la báscula puede marcar un kilo menos. Después de beber un litro de agua, ese peso vuelve.

En 2014, el físico Ruben Meerman y el bioquímico Andrew Brown preguntaron a ciento cincuenta médicos, dietistas y entrenadores personales por dónde sale la grasa. La respuesta más repetida fue que se convierte en energía o en calor. Pero la materia no desaparece.

Los investigadores siguieron cada átomo y publicaron el cálculo en la revista BMJ. De cada diez kilos de grasa, 8,4 salen como dióxido de carbono a través de los pulmones. Los 1,6 restantes salen como agua: orina, sudor, lágrimas y aliento. Es decir, la mayor parte de la grasa que pierdes la expulsas al respirar.

Preguntas frecuentes

¿Qué causa realmente las agujetas?

La explicación más aceptada son microlesiones en las fibras musculares cuando el músculo frena mientras se estira bajo carga. El dolor procede de la inflamación que repara esas fibras.

¿Cómo se puede evitar el flato?

Conviene evitar comidas copiosas, zumos y bebidas muy azucaradas en las dos horas previas al ejercicio, ya que el estómago lleno aumenta el roce del peritoneo.

¿Es mejor estirar o calentar antes de correr?

Lo que tiene mejores pruebas es calentar en movimiento: cinco o diez minutos de trote suave y después zancadas y rodillas arriba, cada vez más rápido.

¿Por dónde sale la grasa que se pierde?

De cada diez kilos, 8,4 salen como dióxido de carbono por los pulmones. Los otros 1,6 salen como agua a través de la orina, el sudor, las lágrimas y el aliento.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.