🩺 Salud y bienestar · 2026-10-04

Fiebre en niños: ¿cuándo preocuparse y cuándo ir a urgencias?

Ver 39,5 en el termómetro de madrugada asusta, pero esa cifra por sí sola no indica la gravedad. Te explicamos qué observar, qué errores evitar y cuándo hay que ir a urgencias sin esperar.

Por qué aparece la fiebre

En el cerebro hay un termostato: el hipotálamo. Ante una infección, sube la temperatura objetivo del cuerpo. Así las defensas trabajan mejor y muchos microbios se multiplican peor.

La fiebre no es la enfermedad, es la defensa. Además, la fiebre causada por una infección no daña el cerebro. El cuerpo suele frenarla antes de llegar a 41 grados.

Qué se considera fiebre y por qué la cifra no lo dice todo

La Asociación Española de Pediatría considera fiebre a partir de 38 grados. Sin embargo, la cifra del termómetro no mide la gravedad.

Un catarro puede dar 40 grados. Y una infección seria puede quedarse en 38 y poco. Por eso hay que fijarse en otras cosas.

El dato que importa: cómo está una hora después

Dale el antitérmico según su peso, no según su edad. La dosis por kilo viene en el prospecto.

Espera una hora y obsérvalo. Si vuelve a jugar, te mira y pide agua, es buena señal. El objetivo es que esté cómodo, no que el termómetro marque 36,5.

Dos errores frecuentes al bajar la fiebre

Primer error: alternar paracetamol e ibuprofeno por costumbre. Los pediatras no lo recomiendan de rutina. No aporta un beneficio claro y, de madrugada, aumenta el riesgo de equivocarse de dosis. Usa uno solo y apunta la hora y la dosis.

Segundo error: los baños de agua fría y las friegas con alcohol. El frío provoca escalofríos, que generan más calor. El alcohol puede absorberse por la piel. Basta con ropa ligera, una habitación fresca y ofrecerle líquidos a menudo.

Cinco señales para ir a urgencias sin esperar

1. Bebé de menos de tres meses con 38 grados o más. Su sistema inmunitario es inmaduro y una infección grave puede manifestarse solo con fiebre. Aquí la cifra sí importa: no esperes ni le des antitérmico sin consultar.

2. Le cuesta respirar. Quítale la camiseta y mira su pecho. Si se le hunden las costillas o el hueco del cuello al coger aire, se queja al soltarlo o respira muy deprisa, necesita ayuda ya.

3. Sigue apagado aunque la fiebre baje. Si una hora después del antitérmico está adormilado, cuesta despertarlo, no quiere beber o llora sin consuelo, el problema no es la temperatura.

4. Una convulsión. Túmbalo de lado, aparta lo que pueda golpearle, no le metas nada en la boca y cronometra. Si dura más de cinco minutos, llama al 112. Si es la primera, ve a urgencias aunque ceda.

5. Manchas en la piel. Si salen puntitos rojos o morados, aprieta encima un vaso de cristal transparente. Si no desaparecen a través del vaso, pueden indicar una infección grave, como la meningocócica. Acude a urgencias inmediatamente.

La clave: observar al niño

El termómetro indica cuánto está luchando su cuerpo. Su comportamiento y cómo te mira te indican si va ganando.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué temperatura se considera fiebre en un niño?

La Asociación Española de Pediatría considera fiebre a partir de 38 grados. Aun así, la cifra por sí sola no indica la gravedad.

¿Es bueno alternar paracetamol e ibuprofeno?

Los pediatras no lo recomiendan de rutina porque no aporta un beneficio claro y aumenta el riesgo de errores de dosis. Lo aconsejable es usar uno y anotar la hora y la dosis.

¿La fiebre alta puede dañar el cerebro?

La fiebre de una infección no daña el cerebro. El cuerpo suele frenarla antes de los 41 grados.

¿Cómo se hace la prueba del vaso con las manchas en la piel?

Se aprieta un vaso de cristal transparente sobre los puntitos rojos o morados. Si no desaparecen a través del vaso, hay que ir a urgencias inmediatamente.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.