💄 Ciencia de la belleza y el cuidado personal (maquillaje, skincare, higiene) · 2026-10-24

Exfoliar la cara: ¿ácido o grano y cada cuánto hacerlo?

Ese ardor al ponerte crema después de exfoliar no significa que el producto funcione: casi siempre indica que te has pasado. Aquí tienes qué elegir entre ácido y grano, con qué frecuencia usarlo según tu piel y el error más habitual que deja la cara roja y tirante.

Qué ocurre en la piel al exfoliar

La capa externa de la piel funciona como una pared formada por células muertas unidas entre sí por proteínas.

Esa capa se renueva en unas cuatro semanas. Con la edad, el proceso se vuelve más lento. Exfoliar ayuda a desprender esas células, pero hacerlo en exceso tiene consecuencias.

Exfoliantes químicos: glicólico, láctico y salicílico

Los AHA actúan debilitando las uniones entre las células muertas. Dentro de este grupo, el ácido glicólico es la molécula más pequeña y, por eso, la que más penetra.

El ácido láctico es más suave y, además, retiene agua. Por eso es una opción ideal para la piel seca.

El ácido salicílico, también llamado BHA, se disuelve en grasa. Gracias a ello entra en el poro y deshace el sebo de los puntos negros. Es el más estudiado para la piel grasa.

Exfoliante de grano: cómo usarlo sin dañar la piel

Los exfoliantes de grano tienen una trampa. Las cáscaras trituradas presentan aristas que pueden dejar microcortes en la piel.

Si prefieres este formato, elige uno de grano fino y redondo. Aplícalo con las yemas de los dedos, durante unos treinta segundos y sin apretar.

Si dudas entre uno y otro, opta por un ácido suave. Actúa de forma uniforme y su efecto no depende de cuánto frotes.

Cada cuánto exfoliar según tu tipo de piel

La frecuencia es orientativa. Piel grasa: dos o tres veces por semana. Piel normal: una o dos veces por semana. Piel seca o sensible: una vez por semana, y mejor con ácido láctico.

Si tienes rosácea, dermatitis o acné severo, consulta primero con el dermatólogo antes de empezar a exfoliar.

El error que deja la piel roja y tirante

El error que deja la piel roja casi nunca es elegir mal el exfoliante. Es sumar varios a la vez.

Una combinación muy habitual lo ilustra: grano en la ducha, después un tónico con ácido y, por último, un retinoide, que también acelera la renovación de la piel.

Juntos arrancan los lípidos que sellan la piel. Sin ellos, el agua se escapa y aparece la tirantez. Ese brillo liso, como de plástico, no es señal de buena cara: suele indicar que la barrera de la piel está dañada.

La solución pasa por parar todo y aplicar una crema con ceramidas. Cuando la piel deje de tirar, vuelve a exfoliar con un solo producto.

Dos precauciones importantes

Si estás embarazada, deja de usar el retinoide.

Los AHA aumentan la sensibilidad al sol. La FDA pide usar protector solar mientras los utilizas y durante la semana siguiente.

Recuerda: la piel tirante no está limpia. Está abierta.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que arda la crema después de exfoliar?

No. Ese ardor no indica que el producto funcione: casi siempre significa que te has pasado exfoliando.

¿Qué exfoliante es mejor para la piel grasa con puntos negros?

El ácido salicílico (BHA), porque se disuelve en grasa, entra en el poro y deshace el sebo. Es el más estudiado para la piel grasa.

¿Qué hago si tengo la piel roja y tirante tras exfoliar?

Deja todos los exfoliantes y usa una crema con ceramidas. Cuando la piel deje de tirar, retoma la rutina con un solo exfoliante.

¿Hay que usar protector solar con AHA?

Sí. Los AHA aumentan la sensibilidad al sol, y la FDA pide usar protector mientras los utilizas y una semana después.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.