🏠 Economía familiar · 2026-10-08 · Read in English

¿Cómo gastar menos en el súper? Cinco trucos comprobables

El envase más grande no siempre es el más barato, y parte del gasto en el súper no se ve en el tique. Estos son cinco trucos comprobables para pagar menos en cada compra.

1. Mira el precio por kilo o por litro

El tamaño grande no siempre sale más barato. Un ejemplo: medio kilo de arroz cuesta un euro y el paquete de un kilo, dos euros con veinte. El pequeño sale a dos euros el kilo; el grande, a dos con veinte.

Para comparar, fíjate en la etiqueta de la balda. Ahí aparece el precio por kilo o por litro, una información que exige un real decreto del año 2000.

Comprueba la unidad. Unas etiquetas marcan el precio por kilo y otras por cien gramos. En el detergente, a veces se indica por lavado. Compara siempre en la misma unidad.

2. Prueba las marcas blancas por categorías

Muchas marcas blancas las fabrican empresas que también venden productos con su propio nombre. Además, las comparativas de organizaciones de consumidores suelen dejarlas bien paradas.

Lo práctico es probar por categorías: sal, azúcar, harina, legumbres. Si en dos semanas nadie en casa nota el cambio, puedes mantenerlo.

3. Haz una lista cerrada y no vayas con hambre

Este truco se prepara antes de salir de casa. Escribe la lista con la nevera abierta y el menú de la semana delante, no de memoria.

La regla es sencilla: lo que no está apuntado no entra en el carro, aunque tenga cartel de oferta.

También conviene ir después de comer. Un estudio publicado en 2015 en la revista PNAS observó que las personas con hambre tendían a llevarse más cosas, incluidos artículos que no se comen. El hambre empuja a acumular, no solo comida.

4. Busca más allá de la altura de los ojos

La colocación en el estante no es neutral. A la altura de los ojos suele estar lo que la tienda más quiere vender, y los fabricantes pueden negociar esos huecos.

Los productos más baratos suelen quedar en las baldas de arriba o a ras de suelo. Tampoco des por hecho que el expositor del final del pasillo es una rebaja: compara su precio por kilo.

5. Distingue la fecha de caducidad de la de consumo preferente

El quinto truco no aparece en el tique. Según el Ministerio de Agricultura, los hogares españoles tiran cada año más de mil millones de kilos de comida. Una parte se debe a confundir dos fechas.

La fecha de caducidad es de seguridad: una vez pasada, el producto no se consume. La de consumo preferente es de calidad: pasada, el alimento puede perder sabor, pero si está cerrado y bien conservado sigue siendo apto.

Pasta, arroz, galletas o legumbres secas suelen llevar la fecha de consumo preferente. Antes de tirar un producto, mira cuál de las dos fechas lleva. El tique muestra lo que has pagado; la comida que acaba en la basura es dinero pagado para nada.

Preguntas frecuentes

¿El paquete grande siempre sale más barato?

No. Hay que comparar el precio por kilo o por litro que aparece en la etiqueta de la balda, siempre en la misma unidad.

¿Por qué no conviene ir al súper con hambre?

Un estudio de 2015 en la revista PNAS observó que la gente hambrienta tendía a llevarse más cosas, también artículos que no se comen.

¿Se puede consumir un alimento con la fecha de consumo preferente pasada?

Sí, si está cerrado y bien conservado sigue siendo apto, aunque puede perder sabor. Con la fecha de caducidad pasada, en cambio, no se consume.

¿Dónde suelen estar los productos más baratos del estante?

Acostumbran a quedar en las baldas de arriba o a ras de suelo, no a la altura de los ojos.

Artículo informativo elaborado con ayuda de herramientas de IA a partir del guion verificado del vídeo.